miércoles, 10 de febrero de 2016

Aprendizaje de los adultos

En general, existen dos grandes motivaciones que mueven a una persona a iniciar un proceso de aprendizaje. Se puede aprender para comprender, para explicar, para interpretar una realidad. Es lo que hacen los académicos, los teóricos cuyo objetivo es el desarrollo del conocimiento en sí mismo. Pero hay quienes aprenden con el objetivo de transformar la realidad. Ciertamente, para transformarla, es necesario conocer cómo opera, cómo es esa realidad. Pero el punto de observación de quién aprende por uno u otro motivo es muy distinto. Y para quien intenta profundizar en la naturaleza del proceso de aprendizaje, tener claro cuál es la perspectiva de observación es relevante. Esta opción cobra especial interés cuando hablamos del proceso de aprendizaje en los adultos. Y muy especialmente cuando hablamos de capacitación. Cuando un adulto se capacita lo hace, fundamentalmente, para mejorar sus prácticas de trabajo; y trabajo es transformación de la realidad. Cuando un adulto se capacita lo hace para modificar la relación que él tiene con su quehacer, con las herramientas técnicas que utiliza y con las personas con las cuales se relaciona en ese quehacer. De tal manera que aquí hablaremos de un aprender para transformar; entendiendo, claro, que esta dicotomía es sólo metodológica. El ser humano es uno sólo y en sus procesos mentales, la teoría y la práctica se asocian indisolublemente. Pero tanto la teoría como la práctica pueden asumir formas diferentes. Y esas diferencias afectan la metodología para enfrentar el proceso de aprendizaje. Por eso decimos que el objetivo con el cual se enfrenta un proceso de aprendizaje es un elemento vital para analizar el tema. Y para nosotros, ese objetivo es la transformación de las prácticas de quienes aprenden. En todo proceso de aprendizaje se pueden distinguir momentos. El primero de ellos es un momento subjetivo: el sujeto se enfrenta a la realidad y elabora una representación de dicha realidad, representación que tiene sentido y significado para él. En un segundo momento, el sujeto socializa esa representación: la compara con las representaciones de los otros en busca de una validación por consenso. El tercer momento es un momento activo: el sujeto realiza acciones que le permiten verificar por la experiencia la validez o adecuación de esa representación.

4 comentarios:

  1. El poder enseñar a otra persona es una de las cosas mas difíciles que hay, ya que se requiere de paciencia y tiempo, para poder hacer que esa persona a la que se le enseña pueda a lo largo del tiempo, pueda ejecutar lo aprendido, solo así se podrá estar satisfecho que se cumplió con la misión.

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  2. Excelente información, permite conocer aún más los pormenores de lo que significa la forma como aprendemos los adultos, gracias!

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  3. Excelente información, permite conocer aún más los pormenores de lo que significa la forma como aprendemos los adultos, gracias!

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  4. Gracias por sus comentarios, se trata de compartir los procesos educativos que desarrollan los adultos

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